Una gran ciudad, un mundo nuevo: nuevo hogar, nuevos estudios, nueva gente, nuevas amistades... y algo más que amistades... Porque cuando estás con una persona mucho tiempo, con la que compartes gustos, cualidades y defectos, formas de ser y de pensar, y similares situaciones familiares, la amistad deja de serlo para transformarse en algo más. ¿Pero cómo se puede llamar a ese algo más? ¿Amor, cariño? No, no se le pone nombre, el temor a tener un compromiso es más grande que cualquier otra cosa, las decisiones se vuelven ilógicas, las paranoias habitan y pasean en tu cabeza sin cesar... Y resulta que la otra persona está exáctamente igual que tú... ¿Coincidencia? No, es que sois dos gotas de agua, sois vuestra media naranja, vuestro reflejo, vuestro calco, vuestra alma gemela, vuestro álter-ego... Pero os resistís a creerlo, el inconsciente no termina de asumir esta nueva situación, y una y otra vez vuestros problemas se interponen en vuestro camino y sólo queréis dejarlo todo y pasar... Entonces cometeríais el error más grande de vuestra vida.
Que no os quepa la menor duda, nunca os planteeis zanjar lo que hay, no tiene sentido, y si os da por caer en la tentación ya lo sabeis, mi consulta está siempre abierta ;)
uuuuufff...no tengo palabras...GRACIAS
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