La lluvia conmigo empieza un día de pleno sol, decía cierta canción. Y tenía razón. En este día nublado en el que las desnudas y mojadas ramas de los árboles comienzan a adquirir un aspecto verdoso, en el que el polen auyenta la calma de mi respiración, en el que las malas calificaciones vaticinan largas horas de enclaustramiento con personas como Petrucci o Tipler, sólo vienen a mi cabeza los buenos momentos que hemos vivido y los que nos quedan por vivir. Un abrazo es poco para expresar el agradecimiento por estar ahí cuando la necesidad lo requiere.
Y os preguntaréis a que viene tanto sentimentalismo. Pues la culpa la tienen las imágenes que se suceden por la mente cuando el cuerpo descansa en la noche. Los sueños, sueños son, dirán algunos; aquello nunca sucedió, todo fue una ilusión, pensarán otros. Sin embargo, prefiero escuchar la cita que un genio dijo una vez: esta vida es un sueño. Así que mejor seguir soñando, ¿no os parece? ;)
puff!!tantas y tantas cosas q nos han pasado en poco tiempo eeee...madre mia!!y para bien o para mal nos quedan muchas otras por vivir.Ahora que te digo una cosa...en cuatro meses me he llevado más sorpresas seguidas que en toda mi vida...creo que ya no me sorprende nada jajaja pero me lo he pasado genial y no lo cambiaria por nada...por mucho que eche de menos otras cosas(ya me entiendes ;D)
ResponderEliminar¿Qué otras cosas? eh?eh?eh? Lo siento, no pude evitar preguntar!!
ResponderEliminarTienes razón, mejor seguir soñando.
Un saludo y un placer leerte!